San Salvador, El Salvador, December 10, 2021 — A medida que los reportes de violencia de género continúan aumentando en el mundo, el Comité Internacional de Rescate (IRC) y la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (ORMUSA) presentaron un diagnóstico de las fortalezas y áreas de oportunidad de las respuestas a este tema en El Salvador.
Usando el Barómetro Listen Up! de IRC, ORMUSA evaluó las condiciones para la implementación de medidas de prevención, mitigación y respuesta a la violencia basada en género en un contexto de crisis humanitaria. Los datos fueron recolectados en octubre de 2021, considerando las experiencias de mujeres y niñas sobrevivientes en siete municipios: Ayutuxtepeque, Ciudad Arce, Izalco, San Antonio Masahuat, San Pedro Masahuat, San Salvador y Zaragoza.
Meg Galas, directora de país del Comité Internacional de Rescate para el norte de Centroamérica, dijo:
“La violencia, incluida la vivida en los hogares, es una de las causas que obligan a miles de personas a desplazarse en y desde países como El Salvador. Mujeres y niñas dejan sus casas en busca de seguridad. Entender el contexto actual de la violencia basada en género es vital para que, en colaboración entre sectores y con apoyo de la comunidad internacional, todos podamos diseñar e implementar una respuesta mejorada que ayude a las personas a estar seguras en sus países de origen."
A través de Listen Up !, se identificaron brechas y fortalezas en cuatro aspectos clave:
1. Acceso para mujeres y niñas a servicios de apoyo que sean seguros y confiables
El análisis reveló que la principal fortaleza de los municipios es la proximidad de los servicios de salud, así como el acceso gratuito y la incorporación de apoyo psicosocial. Por otro lado, los aspectos que necesitan mejorarse son:
- Disponibilidad de espacios seguros exclusivamente para mujeres y niñas.
- Operación de los servicios de salud extendida durante las 24 horas del día.
- Comprensión de las herramientas existentes para dar respuesta a la violencia basada en género, desde políticas públicas, hasta rutas de atención o protocolos de prevención.
- Protección a funcionarias públicas o trabajadoras humanitarias, ya que existen denuncias de amenazas de pandillas relacionadas con su labor.
2. Equidad en el acceso de mujeres y niñas a servicios y recursos humanitarios
La cobertura de servicios básicos en lugares utilizados como refugios (como electricidad y agua corriente) se identificó como la principal fortaleza en todos los municipios. Además, las organizaciones humanitarias suelen tener marcos internos para abordar casos de acoso, explotación y abuso sexual y garantizar la seguridad de las mujeres en el lugar de trabajo. Sin embargo, aún quedan aspectos por fortalecer, entre ellos:
- Financiamiento insuficiente para la construcción de infraestructura social especializada (específicamente refugios), incluyendo cercas adecuadas para garantizar la privacidad y seguridad e incorporación de servicios complementarios, como kits de dignidad.
- Baja representación de las mujeres y sus asociaciones en espacios de articulación donde se abordan la discriminación y la violencia de género. Dichos espacios están ocupados en su mayoría por instituciones públicas y organizaciones sin fines de lucro, lo que limita la evaluación y retroalimentación por parte de las usuarias finales.
3. Uso del poder de los trabajadores humanitarios de manera positiva y respetuosa
Las principales fortalezas están relacionadas con la disponibilidad de servicios de atención especializada a la violencia basada en género, incluyendo mecanismos comunitarios para denunciar casos. Se han producido cambios legales e institucionales que generan ambientes favorables a través de espacios de articulación, protocolos y la implementación de sesiones informativas y materiales que abarcan información sobre los servicios disponibles.
Los retos actuales se relacionan con:
- Accesibilidad de materiales de sensibilización, incluyendo aspectos como el idioma y los formatos.
- Desconocimiento en departamentos de protección civil de los procesos de articulación existentes, los servicios ofrecidos por distintas instituciones y mecanismos de acceso.
- Complejidad de los procesos para denunciar casos de violencia de género, generalmente resultando en revictimización.
- Alta rotación entre el personal capacitado para brindar atención especial.
- Cambios en políticas que han derivado en la reducción del Fondo de Desarrollo Económico y Social Municipal.
- Sentimiento de peligro entre el personal femenino que trabaja en asuntos de género y falta de consideración de sus necesidades de protección y seguridad.
4. Rendición de cuentas de las organizaciones humanitarias al abordar el acoso, la explotación y el abuso sexual.
Si bien el principal aspecto positivo en esta categoría está relacionado con la atención de la violencia de género que se documenta en guías institucionales, las mujeres suelen quedar fuera de los procesos de creación y seguimiento de dichas herramientas. Al mismo tiempo, se ha encontrado que la población desconoce los mecanismos para denunciar las violaciones cometidas por los funcionarios de las respuestas humanitarias.
Vilma Vaquerano, Coordinadora del Área de observatorios e investigación de ORMUSA, dijo:
“Con base en el diagnóstico se identificaron una serie de retos que deben ser asumidos, principalmente desde las instituciones gubernamentales y municipales, para responder a las demandas y necesidades de las niñas, adolescentes y mujeres en contextos de emergencia, frente a la violencia por razones de género. Es imprescindible fortalecer la institucionalidad, las capacidades y los recursos técnicos y financieros desde el enfoque de derechos y de género”.
IRC y ORMUSA definieron una serie de recomendaciones para mejorar la oferta actual de servicios, con potencial de implementación rápida:
- Crear espacios seguros para mujeres y niñas, incluyendo inversiones en construcción de albergues, evitando la afectación de otros servicios que se dan cuando se adecuan espacios, como los centros educativos.
- Adaptar materiales de sensibilización al contexto comunitario, considerando lenguaje y formatos amigables para diferentes audiencias y grupos etarios.
- Promover la coordinación entre instituciones (por ejemplo, unidades municipales de protección civil y aquellas enfocadas en servicios de la mujer) para implementar medidas integrales desde un enfoque humanitario.
- Incorporar medidas de protección para las mujeres que trabajan en el sector, con especial atención a quienes están en campo.
- Involucrar a mujeres y grupos de mujeres en la evaluación de mecanismos y planes.
- Asegurar que los marcos normativos eviten la revictimización, la falta de discreción y la negligencia en el acceso a la justicia.
- Asignar fondos específicos para acciones de prevención y respuesta al acoso, explotación y abuso sexual.
Sobre el Barómetro Listen Up!
El Barómetro Listen Up!, desarrollado por el IRC en colaboración con VOICE, es una herramienta de planificación y evaluación que examina las experiencias vividas por mujeres y niñas para determinar si el entorno de una respuesta de emergencia humanitaria es capaz de prevenir, mitigar y responder a la violencia de género, incluido el acoso sexual, la explotación y el abuso. El Barómetro está diseñado para crear una evaluación rápida de las fortalezas y debilidades de una respuesta humanitaria para mujeres y niñas, incluidas las que trabajan en emergencias humanitarias y las que se encuentran en el área de influencia de una respuesta de emergencia, con el fin de crear recomendaciones con fines de abogacía.
Listen Up! sirve como una herramienta de promoción para grupos, organizaciones y redes de mujeres, y otros actores en temas de violencia de género, para que los responsables de las respuestas humanitarias rindan cuentas ante las mujeres y las niñas. Durante octubre de 2021, el Barómetro se implementó por primera vez para evaluar el contexto actual en El Salvador y Uganda y puede ser usado en cualquier contexto humanitario.
El proyecto tiene como objetivo amplificar las voces y el poder de las mujeres y niñas refugiadas, y las mujeres que trabajan en situaciones de emergencia, con el objetivo de catalizar reformas y acciones interinstitucionales, así como el aumento de recursos para reducir el acoso, la explotación y el abuso sexual en entornos humanitarios. Las organizaciones que busquen evaluar las condiciones de las respuestas a la violencia de género en sus comunidades pueden acceder al Barómetro Listen Up! sin costo, previa solicitud.